12 febrero 2010

En Japón lo cotidiano se transforma en arte

En Septiembre del año pasado realice mi décimo viaje a Japón, pero fue en esa oportunidad que pude descubrir el arte urbano desde otra perspectiva. No encontré pinturas en las paredes o la expresión de artistas por medio del dibujo o grafiti, descubrí algo completamente distinto pero igual de interesante. Comencé a observar las señales en las calles, estaciones de tren, subtes y calles bajo tierra (en varias ciudades las utilizan para no sufrir el calor o el frío) descubriendo que de la manera que estaban planteadas mas la utilización de sus colores producía en mi un gran placer observarlas tanto individualmente como en el contexto de ciudad.
El camino amarillo para ciegos me recordó el famoso camino del Mago de Oz; ojo que es amarillo solo para que los videntes no circulen sobre él, para los no videntes tiene una superficie reconocible al contacto con el pié. También me parecieron muy interesantes y muy atractivas las señales planteadas en el piso de la vereda misma. Por último debo reconocer que me atrajo visualmente el planteamiento de los baños públicos de una de las estaciones donde los colores y formas se equilibran tan armónicamente como en un cuadro surrealista. El arte está al alcance de todos solo debemos aprender a verlo.